¡Vaya repaso nos han dado los nipones esos! Claro que no es tan raro, con Gravesen más solo que la una en el centro del campo, Raúl jugando de no-sé-qué en la izquierda, muy escasa movilidad y pocas alternativas. ¿Bandas, qué es eso? Ah, que al entrenador no le gustan. Pos nada, a entrar todos a mogollón por el centro, ¡ya saldrá alguna jugada de casualidad! Pablo García fue de nuevo el hombre invisible; que le den la pelota a ver si puede entrar con ella en la portería. Ahora achacan la derrota al cansancio, a los largos viajes… ¡Excusas! El aficionado que está en su sillón rascándose los cojones quiere ver gloria y goles; si están derrengados que aprieten los dientes y sufran como hombres, y si no que saquen a los que no han jugado hasta ahora, coño.
Total, que ellos nos clavaron tres y nosotros no pudimos meter ni el de la honrilla. Esta derrota perjudica notablemente nuestra imagen en Asia, y nos hace blanco de la mofa y el escarnio en todo el hemiferio oriental. La masa social está con la mosca en la oreja, ¡queremos dimisiones!
Tokyo Verdi: 3 (Dos japos y un brasileño)
Real Madrid: 0 (Patatero)


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