¿Qué quiere decir que el Madrid haya estado a punto de perder, en un partido en el que fue de más a menos y en el que metió dos goles en un minuto, uno de ellos de Raul Bravo? ¿Que el equipo ha tocado fondo? Bueno, sí, pero aparte de eso quiere decir que aún podemos apelar a la épica. Y es que aunque no nos comamos un colín en la Liga, mientras los partidos se resuelvan así siempre habrá debate al día siguiente, y un eco de aquel espíritu de antaño que nos llevaba a no rendirnos jamás. Claro que todo esto son distracciones pasajeras, porque el año que viene, si por fin tenemos un entrenador de verdad y carburamos, apenas quedará en el madridismo un recuerdo de esta temporada, tirada por la borda y gris, como la camiseta.
Archivo de 28 Noviembre 2005 |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||


Entradas (RSS)