Llega un nuevo día D, hora H, minuto M, etc. Toda la Europa futbolística sabe que Madrid y Arsenal son los dos clubes -junto con el Manchester- más en peligro de entrar en una fase de decadencia prolongada. Hete aquí que ambos nos encontramos en la misma estación y en la misma hora para coger el último tren hacia el éxito. Habrá hostias; así ha de ser.
En esta situación tan comprometida, el Madrid llega en mejor forma. Pese a caer en la Copa del Generalísimo, lleva una buena racha de victorias ligueras, y los hombres de López Raro creen en sí mismos. La nota discordante en las últimas horas ha sido Ronaldo, pero olvidaremos su affair hasta mañana. Esta noche todos creeremos en él, aunque no sea el extraterrestre que sale en estos vídeos (http://geocities.yahoo.com.br/inter_dribles/index.html), cuyo visionado garantiza una ración de melancolía. Puede haberse convertido en un mazacote, pero es nuestro mazacote.
Su estrellita es Henry, ese que Sanz (sí, el de la entrada anterior) tenía “fichado” y que jamás vino por aquí. Aparte de ser el hombre que logrará desestabilizar al Barça, es un muy buen jugador, pero que al no estar arropado por un equipo en forma se verá empequeñecido por nuestro templo de los pescados particular, el Bernabéu (que en noches como esta siempre funciona). Y también llega, lento pero seguro, en su coche, Bergkamp. Un eterno del fútbol europeo que ha tenido mucha magia en sus pies; esperemos que tenga un partido como los malos de Zidane: Colorido pero ineficaz. Por supuesto, habrá curiosidad por ver a los nacionales Cesc y Reyes.
En fin, como dice la madre de Ronaldinho, a jogar, y que gane el mejor: o sea nosotros.


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